Mostrando entradas con la etiqueta charlamos con. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta charlamos con. Mostrar todas las entradas

Lola Beccaria: "Soy militante del club de la literatura emocional"

2 / abr / 2012 - Raúl Masa.

Formada en en la base del lenguaje, Lola Beccaria es doctora en Filología Hispánica y está formada en Terapia Gestalt por el Centro de Terapia y Psicología de Madrid. Mezclando su trabajo en la Real Acadamia Española de la Lengua con el noble arte de escribir, Lola ha conseguido algunos de los más altos reconocimientos que un escritor puede obtener. Finalista del premio Nadal en 2001 y ganadora del premio Azorín en 2009 con su obra 'El arte de perder', esta gallega nacida en el Ferrol cree que su tierra le ha influido.

¿Qué tiene Galicia para ser tan buena cuna de escritores?
Supongo que la atmósfera, el espíritu, algo que no se puede definir... Yo siempre digo que los gallegos vivimos con un pie en el suelo y otro en el cielo, de forma que por un lado eso nos permite soñar e imaginar a placer, y por otro lado el pie que apoyamos nos permite sentir el suelo de la realidad, que también es necesario. De hecho, creo que es necesario ese equilibrio, y que no podemos renunciar a uno de los dos sin quedar cojos o incompletos. El ser humano necesita ensoñarse y disfrutar de la imaginación, necesita volar y abrir nuevos caminos, y al mismo tiempo necesita sentir el suelo bajo los pies.

También creo que los gallegos se cuentan entre los seres más contradictorios, locos e inexplicables, de este universo mundo. El gallego es a la vez el pueblo màs socarrón, irónico y descreído del planeta, y al mismo tiempo, el más devoto, supersticioso y fiel a sus tradiciones, y de esta forma vive instalado en un sutil territorio ubicado entre la realidad y la magia. Es una criatura con trastienda. Y tiene que convivir a diario con su lado oscuro, con las meigas, con la Santa Compaña y demás inventos del diablo... Y al mismo tiempo es tan sensible, tan poético, tan delicado... En fin, el gallego es un liante encantador, para qué negarlo... y con todo ese bagaje, si no lo echase a la cazuela de la creación, y lo exorcizara convenientemente escribiendo, se volvería, sin remisión, una persona normal, y eso... ¡nunca!

Sobre la ascendencia italiana de tu apellido (Beccaria), ¿qué nos puedes contar?
El apellido Beccaria es, en efecto, italiano y procede de Milán. Una rama de mi familia se estableció en Galicia, hace siglos. Como resultado, soy descendiente del marqués Cesare de Beccaria, un noble milanés que ocupa un lugar destacado en la historia de la humanidad por ser el primero que abogó contra la pena de muerte. Escribió un libro titulado "De los delitos y de las penas" (Dei delitti e delle pene) en el que se expone cómo era la justicia entonces, absolutamente injusta. Las ideas de Beccaria son precursoras de los derechos civiles de hoy día, que, entonces, brillaban por su ausencia. Entre otras cosas Beccaria fue el primero que advirtió sobre la necesidad de que la pena fuese acorde con el delito.

Anteriormente a Beccaria, por cualquier mínimo delito podían hasta matarte, y no había defensa posible. Si alguien testificaba contra ti se le creía, sin exigirle que aportara pruebas. Otra cosa que defendió Beccaria es que la pena de muerte es, desde todos los puntos de vista, inmoral para una sociedad que se considera moral. Por todo ello me siento muy orgullosa de mi antepasado.


¿Siendo lingüista das más valor a las palabras?
Creo que el proceso es el inverso: es decir, porque amo las palabras, porque les doy tantísimo valor, me hice lingüista. Considero que la palabra es la herramienta más hermosa y cabal, la más completa con que cuenta el ser humano para expresarse. Es un regalo sin par, un ejemplo del perfeccionamiento de la evolución, la prueba de la inteligencia de la naturaleza. Es el medio por el cual la sofisticación de nuestra especie se manifiesta. Lacan decía que "toda revelación esencial del ser humano pasa necesariamente por el desfiladero de la palabra", y así es sin duda: el conocimiento más profundo se interioriza en la conciencia a través del lenguaje, y las actividades humanas más importantes son posibles gracias al diálogo que establecemos con los demás: el amor, la amistad, la literatura, la gastronomía...

Suele decirse que la novela más complicada de escribir es la segunda, pues la tuya fue finalista del Nadal...
Pues no conocía esa afirmación, pero en mi caso esta máxima no se puede aplicar, pues mi segunda novela publicada no es mi segunda novela escrita, sino la cuarta. Conviene aclarar que antes de publicar La debutante escribí dos tochos -de trescientas páginas cada uno- que conservo, en forma de manuscrito, en un cajón de mi escritorio. De todas formas, La luna en Jorge, que es la novela con la que quedé finalista del Nadal, es una historia que me encantó escribir, sobre todo, porque es una comedia de enredo, de temática actual, que habla sobre el amor, las relaciones de pareja, las terapias de grupo, la sexualidad y el adulterio, y cuya vigencia es de plena actualidad. Es además, lo mismo que todas mis novelas, una historia de hoy en día, que explora los conflictos del ser humano, especialmente en el terreno de las emociones, y siempre en busca de desentrañar asuntos vitales tan clásicos e inmortales como son la pasión amorosa o la búsqueda de la felicidad.

¿Se podría considerar tu obra "literatura emocional"?
Tampoco conocía semejante denominación, y dudo que exista como tal "oficialmente", pero te aseguro que me encanta la etiqueta, y me la adjudico ya. Así que desde ahora diré que soy militante en el club de la "literatura emocional". Lola Beccaria cultiva la literatura emocional. Lola Beccaria ha publicado una nueva novela emocional. La escritora sigue en su línea de escritura emocional. Uyyy, cómo moooolaaa...

Y mola porque, como decía más arriba, lo que más me interesa como materia narrativa es el conflicto psicológico del ser humano, sus taras y limitaciones emocionales, estudiar a fondo el proceso por el cual tanto la educación y el entorno, como la sociedad con sus engañosos modelos de perfección, van sibilinamente estableciendo cortapisas emocionales al ser humano y cómo este se aleja así de su necesidad más imperiosa y más esencial: amar y ser amado.

Volviendo a los premios y reconocimientos, ¿son sólo eso, o un premio es algo más?
Un premio es algo más, por supuesto. Es el reconocimiento de una labor. Yo llevo veinte años en esto de la literatura, y he vivido siempre mi vocación buscando, por encima de todo, la honestidad, poniendo en el primer lugar de mi escala de valores el ser consecuente con mi manera de pensar, ser leal a mis ideas y creencias, a mis criterios estéticos, antes que dejarme seducir por la fama o el rendimiento económico. He ido siempre despacio, construyendo a cada paso y con esfuerzo mi forma de entender la literatura. Y la recompensa por esa dedicación, fiel, firme, cada día más poderosa y sólida, ha sido este premio Azorín, del que me siento especialmente orgullosa.


¿Una escritora puede vivir de escribir?
Sí, claro, aunque no es mi circunstancia, pues además de escritora trabajo como lingüista en la Real Academia Española. De todas formas, y salvo casos excepcionales, nunca se puede vivir exclusivamente del fruto que dan los anticipos de las novelas, sino que a estos debes sumarle, necesariamente, las retribuciones procedentes de los aledaños de la escritura: bolos, conferencias, mesas redondas, columnas en revistas y periódicos, talleres, etc. Y aún así, muchas veces resulta complicado llegar a fin de mes, ya que no estamos hablando de retribuciones fijas, sino esporádicas y aleatorias. En ese sentido escribir es una actividad estresante e insegura, y por ese mismo motivo, muchos escritores nos vemos obligados a compaginar la escritura con otros oficios que nos permitan pagar la hipoteca. Lo cual, dicho sea de paso, te obliga a rendir el doble y a robarle horas a tu tiempo de descanso.

En consecuencia, y de cualquier forma, ser escritor raya lo heroico, y aguantar en ello depende, en muy alto grado, de la vocación que te aliente y de cierta actitud estoica, de resistencia, propia del corredor de fondo.

Un 19% de la población afirma no leer nunca, la inmesa mayoría de los hogares tiene menos de 30 libros... ¿eso desanima a un escritor?
No, la verdad es que no, aunque debería. Pero es que la vocación es otra cosa. La vocación es tan intensa y tan firme, y tan poderosa, que ni se te ocurre acoquinarte con semejantes informes. Es que ni les prestas atención, no van contigo. Siempre habrá lectores, te dices, y confías tan ciegamente en que eso va a ser así por toda la eternidad que ni te inmutas: sigues escribiendo, sigues creando, sigues en la brecha de lo que más te gusta, de lo que más te enloquece... y nada ni nadie, ni el márquetin más demoledor y apocalíptico, ni el Instituto de Estadística en pleno, enarbolando las más pesimistas cifras, pueden pararte ya.

¿Son un problema real los datos anteriores?
Hay que tener en cuenta que esos datos se basan en estadísticas muy determinadas, y la gente puede no comprar o no leer libros, pero también es verdad que al cabo del día lee muchas cosas, sobre todo ahora que hay Internet. Nos olvidamos de que Internet es un enorme libro, el que más páginas tiene, y que la gente se asoma a él y lo devora. Cada vez más la gente lee más. Es una realidad incontestable.

Otra cosa es que los medios y soportes, los géneros y formas de la escritura cambien. Pero leer, lo que se dice leer, eso no va a cesar jamás. Es una necesidad del ser humano de tal calibre que lo mismo que necesita respirar necesita escribir, expresarse, y leer a los demás, intercambiar con los otros sus experiencias e ideas y emociones. Y otra necesidad del ser humano es la creación de historias de ficción. El ser humano necesita, como decía más arriba, ensoñarse, construir historias que propongan salirse de los cauces establecidos, nuevos modelos de vida, que propongan el escape de la sociedad establecida, de las normas asfixiantes, de los corsés que hacen llagas a la felicidad...

¡Larga vida, pues, a la unión apasionada de la palabra y la imaginación...!

Patricia Moreno: "Conseguir una medalla es algo que jamás olvidaré"

1 / abr / 2012 - Eduardo Masa.

Son muchos los deportistas que sueñan, no ya con ganar una medalla, sino participar en unos Juegos Olímpicos. Pues bien, Patricia Moreno es una de esas afortunadas que a muy corta edad, tan sólo 16 años, tiene el orgullo de poder lucir una medalla olímpica en su palmares. Hasta la fecha, es la única gimnasta de este país que ha sido capaz de lograrlo. Lamentablemente, y debido a varias lesiones, esta Madrileña tuvo que dejar de practicar el deporte que mas le gustaba.

¿Qué se siente al ser la primera gimnasta española de la historia en subir a recoger una medalla olímpica?
La verdad es que es un orgullo, pero ya el hecho de estar en las Olimpiadas lo es. Con sólo 16 años conseguir una medalla es algo de lo que jamás me olvidaré.

¿Cuál es el momento más feliz de tu carrera?
Aparte de las Olimpiadas, tengo dos momentos especiales en mi carrera, uno el Europeo del 2007, y mi último campeonato de España en el 2007 también.


¿Y el peor?
Pues cuando me lesioné en el Europeo del 2005 y en los Mundiales de 2008, fueron de mis peores momentos pero hay otro que para mí fue mucho más duro que fue el día que decidí dejar la gimnasia debido a las lesiones.

¿Qué es lo mas duro de ser una gimnasta de élite como tú?
Pues los sacrificios que debes hacer para conseguir estar en la élite. Dejar a la familia, amigos…Dejas de hacer una vida “normal”, y aunque se podrían compaginar gimnasia con una vida fuera de ella, en España todavía seguimos con un régimen muy estricto.

¿A qué se debe la pronta retirada de muchas gimnastas de la competición?
La gimnasia de élite es muy dura y estás desde los 12 años compitiendo en alto nivel. Y como he dicho antes, todos los sacrificios que se tienen que hacer, hace que las gimnastas lo dejen tan pronto.


¿De no haberte lesionado, hasta dónde crees que podrías haber llegado?Pues la verdad es que no lo sé. Supongo que seguiría si hubiera más libertad, más tiempo para estudios, familia…que creo que es uno de los cambios que necesita la gimnasia.

¿No te ha vuelto a picar el gusanillo de la alta competición?
Si, y mucho, pero como estoy ahora mismo no lo cambio por nada. Siempre que ves una competición de alto nivel lo echas de menos.
¿Qué es lo que le queda por delante a una chica retirada del deporte con solo 20 años?
Pues la verdad estoy estudiando, hasta hace poco he estado entrenando a niñas… y ahora seguir estudiando seguramente INEF, para seguir formándome en todos los deportes, porque aunque a mi la gimnasia es el deporte que mas me gusta, reconozco que en general me gusta el deporte y es a lo que quiero dedicarme, a ayudar a mejorar el deporte tanto escolar como de elite.

¿Te paran por la calle para saludarte o pedirte autógrafos?Que va, ya no. Cuando llegué de Atenas sí pero ahora ya no, la gente se suelo olvidar rápido.

¿A día de hoy, a que deportista español admiras más?La verdad es que hay a muchos deportistas españoles a quien admiro, por ejemplo, Chema Martínez, de los mejores deportistas y para mí es un ejemplo a seguir de superación, esfuerzo...

No sé, hay muchos la verdad, Gervasio Deffer “Gervi”, Joan Llaneras… todos esos deportistas que han conseguido tanto por el deporte español y tampoco son excesivamente conocidos excepto por la gente del deporte.

Ernesto Sevilla: "Mi padre vino a Madrid para ver que me pagaban por hacer el idiota"

16 / mar / 2012 - Eneas G. Ferri (@Eneas_Ferri).

Su apariencia seria esconde un cómico de calidad. Decir barbaridades y contar anécdotas aparentemente inverosímiles apenas le hacen cambiar el semblante. No obstante, Ernesto Sevilla ha creado su propio estilo sobre eso y su presencia en el escenario asegura, casi con toda probabilidad, el lleno. Sus monólogos, que mezclan las gentes de pueblo hasta los marcianos, arrastran un gran número de seguidores en las redes sociales. Es difícil saber, en una conversación con él, donde se establece el límite de la broma y la realidad. Quizás esa delgada línea sea su secreto sobre las tablas.

Viajas por España con tu espectáculos de monólogos. ¿Realizarás los clásicos o aportará alguno nuevo?
El espectáculo en su esencia es una recopilación de los mejores monólogos que he realizado. No obstante, siempre se van renovando y hay cosas nuevas. La gente que me ha visto por televisión o en otros escenarios no verá el mismo espectáculo, porque hay cosas nuevas, como un apartado de improvisación.

¿Estos nuevos apartados se encaminan a algún nuevo proyecto?
Ahora, el grupo de 'La Hora Chanante' estamos terminando un nuevo programa, con el que volvemos un poco a los orígenes y que se llamará 'Retorno a Lilifor'. Pero antes, falta por emitir la tercera temporada de 'Museo Coconut' en Neox. Primero emitiremos esta última temporada y después seguiremos con esto que estamos preparando.

Sus monólogos tratan escenas cotidianas que resultan casi inverosímiles. ¿Son todas realidad o le añade un punto de ficción?Pues sucede las dos cosas. Hay escenas que son tal cual me sucedieron y tal cual las vi. A otras les he añadido un punto de exageración para que sean más graciosas. Pero totalmente inventadas no hay ninguna.

¿Y el monólogo sobre los marcianos?
Ese tampoco es inventado. Trato el tema de los marcianos sobre los tópicos que tenemos sobre ellos y los tópicos que realizarían al encontrarse con ellos determinados perfiles de personas. Pero, que yo sepa, no he estado con marcianos.

¿También es verdad la historia que se cuenta, que dice que su padre viajó hasta Madrid para comprobar en primera persona que usted había conseguido trabajo?
Es totalmente verídica. Le dije que había conseguido trabajo, que me pagaban por hacer el idiota y mi padre fue hasta Madrid para comprobarlo. Hay que tener en cuenta que el hombre ya estaba curado de espanto con mis fechorías por la capital. La verdad es que si yo hubiera estado en su lugar, hubiera hecho lo mismo.
Estudió Bellas Artes y trabaja como humorista. ¿Cómo fue el día en que se dio cuenta del extraño camino que ha realizado?No hubo un día en que me mirara en un espejo y pensara «soy humorista». Mientras estudiaba Bellas Artes hacía cortos de comedia, junto a Raúl Cimas y Julián López, y veía que disfrutaba haciendo reír. Después cogí el tren de la Paramount Comedy, como guionista, gustaron los textos, interpreté algunos y vino el resto.

Ha trabajado como guionista, cómico, actor, presentador de televisión… ¿Qué le queda?Pues montar en globo y que me den por culo (risas). Ahora me interesa mucho el cine. Estoy intentando dirigir una película, en este maravilloso momento para la industria donde es facilísimo encontrar financiación. Espero encontrarla para hacer algo así como una película sobre 'La Hora Chanante'.

¿Le han gritado muchas veces por la calle aquello de «¡Gañán!»?
Muchas veces. El grito de «¡Gañán!» y el de «¡Marcial!» también. Ahora ya menos, porque aquello era de los primeros programas. Pero hubo una época en que era a diario.

¿Qué pensaron al ver la moda que crearon cuando saltaron a la fama, donde muchos jóvenes hablaban al estilo manchego?
Nunca tuvimos una sensación de salto a la fama o de boom. Nosotros fuimos trabajando poco a poco y cuando colgó nuestros vídeos en Youtube, empezaron a verse, hasta que un día me reconocieron en el Metro. Pero desde el inicio a esto pasaron dos años. Para nosotros fue despacio, pero es cierto que hubo una época en que se habló mucho de nosotros.

Sus 'Celebrities' retratan a personajes famosos, en algunos casos, con cierta ferocidad. ¿Le ha llamado alguno de los imitados?
Los que se cabrean no llaman. Normalmente, nos han llamado para felicitarnos. A Alaska, por ejemplo, le encantó el suyo. Sin embargo, sabemos por terceras personas que a Sánchez Dragó no le gustó nada. Y Rappel, por su serie 'El jovencito Rappel', amenazó con denunciarnos. Pero la amenaza era que si le pagábamos, no había denuncia. Igual lo que quería era sacar tajada. Al final, ni hubo denuncia ni dinero.

¿No les gusta meterse en política en sus programas y monólogos?No es nuestro humor. No nos interesa la política ni tampoco la actualidad. Hay gente que hace este humor y lo hace muy bien. El nuestro es otro juego. Aunque, ahora con Rajoy, con esa cara de muñeco que tiene, igual encuentro una fuente de inspiración. Todo podría ser, pero creo que esa no es mi guerra.

Mariola Fuentes: "Estoy bien orgullosa de ser 'chica Almodóvar'"

3 / mar / 2012 - Eduardo Masa.

Hay actores que por su carácter parecen predestinados a cierto tipo de guiones, pues bien, eso es lo que le sucede a Mariola Fuentes, malagueña de nacimiento, esta actriz todo terreno ha sabido hacerse un hueco importante tanto en televisión como cine gracias a su adaptabilidad en la comedia como el drama.

Muy reconocida por todo el mundo a raíz de su interpretación en la serie 'A las once en casa', Mariola se considera por igual una 'chica Almodóvar' o 'Albadalejo'.
¿Con qué te quedas, cine o televisión?La eterna pregunta... La televisión te agiliza todos los sentidos porque el ritmo es trepidante y en el cine se prepara todo con calma, es más como una carrera de fondo mientras que la televisión es como esprintar todo el tiempo, pero a mi me gusta tocar todos los palos y disfruto mucho de los dos medios.

¿Te consideras una “chica Almodóvar”?
Bueno eso son etiquetas que pone el mundo de la prensa pero si ser chica Almodóvar significa haber trabajado con él, por supuesto que soy chica Almodóvar y bien orgullosa.

¿O tal vez seas una “chica Albaladejo?
También lo soy, pero esa etiqueta solo se la han puesto a Almodóvar, lo siento, (risas)

¿Con cuál director te ha sido más fácil grabar?
He disfrutado mucho con todos los directores y directoras con los que he trabajado pero no puedo negar que con Pedro Almodóvar y con Miguel Albaladejo tengo una relación especial porque compartimos una amistad, un lenguaje común, vamos que hay mucho feeling. También con Juan Flanh, Félix Sabroso y Dunia Ayaso por las mismas razones. Pero también he tenido la oportunidad de trabajar con directores que me han abierto a otros mundos que nada tienen que ver con el mío y aunque el camino no haya sido siempre fácil, la experiencia es fascinante.

No se si habrás rechazado muchos papeles a lo largo de tu carrera, pero a la hora de aceptar o no, ¿en qué te basas?
No, tan solo he dicho que no a proyectos que no podía hacer porque coincidían con otros y era físicamente imposible, aquí no hay tanto trabajo como para rechazarlo o por lo menos yo no puedo permitirme ese lujo.

¿Quién ha sido el compañero de televisión con el que más has disfrutado rodando?
Ufff... No sé, con muchos, Paz Padilla, Jorge Roelas, Antonio Resines, Javier Manrique, Secun de la Rosa, Héctor Alterio, Mª Elena Flores, Antonio Molero, Carmen Maura, Juli Fábregas...

¿Y de cine?
Muchos también... Javier Cámara, Loles León, Sergi López, Malena Alterio, Lluís Homar, Petra Martínez, Paco Algora, Adriana Ozores, Juan Echanove, Pepón Nieto, Antonio Gamero, Pilar Bardem…
Tanto Juanita Narboni en la “Vida perra de Juanita Narboni”, como Jasmina en “El cielo abierto”, quizá sean hasta hoy tus dos interpretaciones mas destacadas. ¿Qué nos puedes contar de ellas?Tengo un recuerdo maravilloso de las dos. Son dos personajes a los que adoro. “La Vida Perra De Juanita Narboni” tuvo un rodaje muy complicado por muchas razones, no fué nada fácil, como la vida de Juanita, pero ha dejado una huella muy profunda en mí, es el personaje más intenso y fascinante que he interpretado. Y de Jasmina, que te voy a decir, que fue un regalo maravilloso de Miguel y Elvira Lindo y que me parece una película perfecta, no cambiaria nada.

¿Qué otro trabajo tuyo, tal vez no tan conocido, podrías recomendar a todos nuestros lectores?
No sé, yo para recomendarme soy muy mala, pero así menos conocidos... “Sexo por Compasión”, “Poniente”, “Dos Tipos Duros”

Ángela Vallvey: "Anhelo no tener anhelos periodísticos"

2 / mar / 2012 - Raúl Masa.

Ángella Vallvey obtuvo el premio en 2002, desde entonces ha seguido con su notable carrera de escritora, cuestión ésta que compagina con diversas apariciones en algunos medios de comunicación.

Ganadora del Premio Nadal, finalista del Premio Planeta, ¿hay algo que te pueda faltar ya?Hay escritores mucho más premiados que yo. La mayoría, en realidad. Yo sólo tengo un premio y medio, como bien se desprende de la pregunta. En cualquier caso, los premios no son lo más importante, pero ayudan al escritor igual que los ascensos laborales hacen más agradable la vida del auxiliar administrativo. Creo yo.

¿Es más difícil ganarse a la crítica y jurado o a los lectores?
A mí me importan los lectores. Antes le daba una quizás excesiva relevancia a la crítica, pero de eso hace mucho tiempo. Lo fundamental son los lectores, la gente que lleva a cabo la hazaña increíble de comprar un libro y leerlo. Los críticos, por lo general, ni siquiera tienen que comprar el libro porque se lo regalan los editores. De modo que, sí: únicamente pienso en el lector.

Te vemos participar en varios medios de comunicación ¿algún anhelo periodístico?
Anhelo no tener anhelos periodísticos. Hubo un tiempo es que estuve fascinada con ciertos escritores/periodistas. Me sigue subyugando el periodismo, pero me temo que sólo soy una intrusa sin carnet en el oficio. Espero que me lo den algún día, el carnet. A mí y a Antonio David Flores.

Por el contrario, ¿eres de las que piensa que todo periodista es un escritor "frustrado"?
No, no lo creo. Conozco a unos cuantos profesionales honrados del periodismo que carecen de toda veleidad literaria, y hacen bien.

Si te hicieran una propuesta muy decidida en algún medio, ¿abandonarías la literatura?
Ya me las han hecho, varias, y muy apetecibles, y siempre he dicho no. No sé si, por culpa de mi decisión, ha perdido el periodismo o perderá la literatura...

Y el cine, después de lo que sucedió con 'A la caza del último hombre salvaje', ¿te animarías a escribir guiones tú misma?
Escribir guiones es un rollo patatero. Tienes que andar poniendo en el texto "INTERIOR-DÍA"... y cosas así todo el rato. He escrito algún guión, pero como no ha servido para nada, no me siento motivada para escribir guiones.


¿Qué tiene Ángela Vallvey (literariamente hablando) en la cabeza ahora mismo?, ¿alguna pequeña primicia?Trato de acabar una novela que será publicada el año que viene, si el mundo no se ha acabado para entonces. Y un pequeño "non-fiction". Que así sea. Ay...